«Quienes defendemos los DD.HH. no somos ‘buenistas’»: Organizaciones migrantes rechazan dichos «inmorales» del jefe de Extranjería

El diario La Tercera publicó este lunes una entrevista al jefe de Extranjería de Chile, Álvaro Bellolio, quien respondió a las declaraciones de la directora nacional del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), Waleska Ureta, dirigenta que criticó directamente la Ley de Migraciones, asegurando entre otras cosas que no ayudará a solucionar la falta de regularización de extranjeros en Chile.

Esto, debido a que quienes ingresaron después del 18 de marzo por pasos no habilitados y que no mantienen antecedentes penales, quedarán excluidos del proceso regulatorio, como consignó Ureta. Además, la directora se refirió a la «estigmatización brutal» que existe de la migración, sosteniendo que «cuando se muestra en la prensa cuando se deporta a la gente que ha cometido delitos, que es el 0,01% de la comisión de delitos a nivel nacional, entonces tú dices, ¿por qué no muestran el 99% de las experiencias exitosas de personas migrantes? Que trabajan, que están esperando regularizarse y que vienen a buscar oportunidades laborales».

«El Estado tiene derecho a hacer las deportaciones de las personas que no han cumplido la ley, pero ahí meten en un saco a personas que entraron (a Chile) huyendo de sus países y que no tienen antecedentes penales. Hay que ser precisos y rigurosos a nivel comunicacional», pidió la lideresa de la organización. Sin embargo, el jefe de Extranjería fue todo menos cuidadoso con sus declaraciones en los medios.

En este contexto, Bellolio afirmó al matutino que «el materializar la expulsión de extranjeros que cometieron delitos, ya sean ingresos clandestinos como robo con violencia, trafico de drogas u otros, es fundamental para mejorar la cohesión entre nacionales y extranjeros. Este mínimo grupo de extranjeros que son expulsados generan problemas de convivencia en el país, por lo que visibilizar su expulsión ayuda a generar confianzas en que el extranjero que está en Chile, no tiene antecedentes, y si llega a cometer delitos, va a ser expulsado. Poco ayuda la visión buenista de que nuestro país sea el centro de la rehabilitación de migrantes delincuentes, porque genera tensión entre nacionales y extranjeros debido a la impunidad de que cometer delitos, si eres extranjero, no tiene consecuencias».

«Existen dos visiones. Los que creemos que el ingreso clandestino perjudica a nacionales y extranjeros, y los deja vulnerables, por lo que no hay que incentivar estos ingresos prometiéndoles visas y regularizaciones automáticas, o la propuesta del Frente Amplio y el SJM, donde no importa como entren, ya sea clandestino o no, sino que lo importante es que todos puedan llegar a Chile, y para evitar que ingresen clandestinamente, dejar pasar a cualquiera sin preocuparse de las implicancias en la cohesión e integración en nuestro país», dijo la autoridad, aludiendo a que la oposición y la asociación migrante buscan una política «sin restricciones».

«Racista, xenófobo y falaz»

A raíz de esta entrevista, El Desconcierto se comunicó con organizaciones de extranjeros y extranjeras residentes en el país, cuyas vocerías expresaron al medio su rechazo hacia Álvaro Bellolio como referente de Extranjería y a sus declaraciones, que calificaron de «falaces» y «racistas».

«Repudiamos estas nefastas declaraciones del jefe de extranjería que, inmoralmente, pretende relacionar la migración a la delincuencia», constata Rodolfo Noriega, secretario de la Coordinadora Nacional de Inmigrantes.

«Con un Presidente que tiene denuncias serias y fundadas, por temas de desfalco de dinero, como el Banco de Talca y otros casos, ¿con qué autoridad moral se levantan para poder plantear esto? Está demostrado que la migración no tiene nada que ver con la delincuencia. Si hay un ingreso irregular al país, es porque no hay forma de ingresar regularmente. Porque le pusieron visa consular a los haitianos, venezolanos y varios más, que les impide entrar de manera regular al país», establece el dirigente.

«Hoy los consulados chilenos de República Dominicana y Haití, rechazan visas a menores de edad, que tienen que ingresar de manera irregular al país», cuenta Noriega, agregando un último comentario hacia la persona del jefe de Extranjería.

«Este señor es simple y llanamente uno más de la orquesta de payasos que aplauden la política anti migratoria del gobierno de Chile. Nosotros denunciamos que la política de hostilidad a migrantes, no solo le hace daño a los migrantes, sino al país entero. Generar migración irregular le hace daño al país», concluye.

Por su parte, Eduardo Cardoza, representante del Movimiento de Acción Migrante (MAM) y de la Red Nacional de Organizaciones Migrantes y Pro Migrantes, expresa a este medio que lo sucedido con la entrevista de La Tercera es «una manipulación comunicacional demasiado importante».

«Se atribuye una serie de condiciones a quienes defendemos los derechos humanos de las personas migrantes. se refieren a los Derechos Humanos como a las personas que los defienden, señalando que es un ‘buenismo’ que le hace daño al país, y eso es gravísimo», alerta Cardoza.

«La defensa de los Derechos Humanos es una obligación que tiene el Estado, y que debe cumplir para con quienes viven en su territorio. En vez de mostrarse a la altura de eso, el jefe de Extranjería se muestra como un ejecutor de aspectos comunicacionales que no se condicen con la realidad. No creo que las instituciones de las que él habla (Servicio Jesuita a Migrantes), ni otras instituciones como la nuestra, estén por que Chile sea un centro de rehabilitación de delincuentes, porque, lamentablemente, ya hemos visto que Chile no rehabilita a sus reclusos, los maltrata con hacinamiento y condiciones carcelarias que son inhumanas. Entonces el desprecio que contiene esa frase, no es solo a nuestros postulados, sino a cualquier concepto de humanidad», acusa.

«Ser racista, xenófobo y falaz lo que hace es que se generen malas políticas migratorias, pero además una comunicación hacia la sociedad que, en lugar de fomentar la interculturalidad y la inclusión, lo que hace es amenazar la cohesión», dice el representante.

«Lo que está haciendo es generar odio desde la población hacia los migrantes, y generar miedo con relación a que en este país entra cualquiera, y no es así. Nunca en este país han entrado personas que no cumplieran los requisitos que el país plantea. Cuando se tratan de generar imágenes con respecto a descontrol migratorio en el país, es una falacia. En todos los países, cuando se establecen políticas con rigideces enormes, lo que se hace es incentivar la irregularidad migratoria. Es lo que está pasando acá y lo que pasa en Estados Unidos, por ejemplo», asegura el ciudadano extranjero.

«Quienes defendemos los Derechos Humanos no somos ‘buenistas’, defendemos un estándar que desgraciadamente no se respeta, y que quisiéramos que se respetara porque eso le hace bien al país. Nosotros estamos preocupados por una migración segura, ordenada y regular, pero no en las palabras, sino en los hechos. Para nosotros es gravísimo que para no cumplir una política migratoria de fondo, lo que se plantea es descalificar a todos quienes defienden los Derechos Humanos en este país», finaliza.

Respuesta del SJM

El Desconcierto también se contactó con la dirigenta aludida, Waleska Ureta, quien desmiente y rechaza categóricamente las palabras de Bellolio. «Jamás hemos propuesto una migración sin restricciones y no apoyamos como institución la entrega de visas automáticas o en la frontera. Es informarse sobre lo que se ha propuesto, no ser buenista».

«Se confunden y banalizan las propuestas de las organizaciones de la sociedad civil. No estamos en contra de todas las deportaciones, sino de hacer de ellas un show mediático. Igualmente en nada ayuda que un funcionario público infantilice la discusión señalando que se busca que Chile sea centro de rehabilitación de migrantes delincuentes. Debemos elevar el debate y dialogar en base a la evidencia, eso es lo que ha hecho el SJM en sus 20 años de trabajo directo con población migrante», señala.

Respecto a la posibilidad de regularización para quienes ingresaron al país por pasos no habilitados, Ureta acota que «bajo este mismo gobierno, se regularizó a personas migrantes que habían ingresado de esta manera y no tenían antecedentes penales. Es un criterio que se ha usado en las últimas tres regularizaciones que ha realizado el Estado chileno. Es mirar la historia y las buenas prácticas en política migratoria».

«La política del gobierno hacia la migración venezolana (creación de Visa de Responsabilidad Democrática, imposición de una visa consular de turismo, negativa sistemática a dar acceso al procedimiento de asilo y retraso injustificable en la tramitación de Visas de Responsabilidad Democrática) ha tenido un efecto adverso claro, que es el crecimiento exponencial de los ingresos por paso no habilitado de dicha población. Si en 2017 hubo nueve ingresos por paso no habilitado de personas venezolanas, este año a septiembre se registraban 4.226. Eso es evaluar una política pública basándose en la evidencia», le responde la representante al Jefe de Extranjería. 

Fuente: El Desconcierto.

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