En la mañana de ayer, cerca de 100 migrantes venezolanos esperaban frente a la subcomisaría de Colchane para autodenunciarse por ingreso clandestino a Chile. Mientras, por las calles de la localidad fronteriza ubicada a 3.760 metros de altitud deambulaban otros compatriotas que los habían antecedido.

Según el catastro de la Gobernación del Tamarugal, 1.600 personas llegaron a Colchane en los últimos días, en Huara hay 450 personas en un albergue dispuesto por la municipalidad y en Pozo Almonte hay 250 migrantes. En total, hay 2.300 extranjeros en la Provincia del Tamarugal.

El alcalde de Colchane, Javier García, sostuvo que «como comuna no damos abasto, somos una comuna pequeña que está sobrepasada».

En paralelo, el gobernador (s) del Tamarugal, Fernando Chiffelle, dispuso el servicio de buses en que fueron trasladados, entre el lunes y ayer 624 extranjeros a «residencias sanitarias» de Iquique. El resto será trasladado en la medida que se generen cupos en el puerto.

Álvaro Jorquera, secretario general de la Corporación Municipal de Desarrollo Social de Pozo Almonte, sostuvo que por la gestión del Gobierno ha bajado el número de migrantes en la comuna, «pero las personas que aún están acá siguen en diferentes lugares públicos. Unas 250 personas siguen deambulando y acampando fuera de nuestro liceo».

En Iquique se prepara la instalación de un nuevo albergue con capacidad para dos mil personas en el sector sur de la capital regional.

«Estamos entrando en la desesperación, si bien ha bajado el número aún tenemos 450 albergados», complementó el alcalde de Huara, José Bartolo Vinaya.

La Región de Antofagasta por su condición limítrofe con Tarapacá, en especial el puerto de Tocopilla, también enfrenta una intensa oleada migratoria de venezolanos.

«Es necesario colocar una cantidad importante de buses para trasladar gente indocumentada a Santiago, a donde ellos van. La razón es evitar que estén en cuarentena en cada una de las ciudades a las que llegan, creando una situación delicada, porque no respetan el protocolo de sanidad, duermen en lugares no habilitados», dijo Luis Moyano, alcalde de Tocopilla.

Según Lizza Aravena, directora regional del Servicio Jesuita a Migrantes en Antofagasta, el viaje «lo hacen en las peores condiciones y se han convertido en caminantes. Entre Iquique y Antofagasta lo único que se encuentra son familias completas caminando».

Fuente: El Mercurio.

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