El 17% de los extranjeros en el país son pobres, mientras que el 7,9% está en extrema vulnerabilidad. Promedios nacionales son 10,8% y 4,3%.

Un salto en los niveles de pobreza, por sobre el promedio nacional, exhibió la población migrante residente en el país. De acuerdo con la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen), un 17% de ellos se encuentra en condición de pobreza, lo que significó un avance de 6,2 puntos respecto a la consulta de 2017.

(Fuente: DF)

Con esto, de los 2.112.185 de personas pobres que dejó la pandemia en el país, poco más de 200 mil son extranjeros lo que se distancia de la foto de la Casen anterior cuando llegaron a unos 84 mil.

En cuanto al momento de llegada al país, la proporción de personas que registran ingresos por debajo de la línea de pobreza de $ 174.131 para hogares de un integrante aumentó severamente entre quienes llegaron hace más de cinco años al país pasando de 9,3% a 18,3%.

En paralelo, según la información de la consulta realizada entre fines de octubre de 2020 y febrero de 2021 entre los que llegaron hace menos de cinco años la tasa de pobreza se incrementó 4,6 puntos al ubicarse en 16,1%.

‘Los resultados reflejan que hoy los migrantes viven momentos difíciles en materia socioeconómica a raíz de la crisis social y sanitaria que hemos enfrentado el último año’, señaló la subsecretaria de Evaluación Social, Alejandra Candia.

Una visión que encuentra mayor eco en el hecho de que aquellos en condiciones de pobreza extrema son el 7,9%. Con ello, quienes califican con ingresos por debajo del umbral de $ 116.087 equivalen a unas 94 mil personas, superando a las 32 mil que se constataron en 2017.

Entre quienes llegaron hace más de cinco años, la pobreza subió desde 3% a 9,4%, mientras que entre quienes lo hicieron hace menos se elevó dos puntos al situarse en 6,8%. En el análisis, Candia manifestó que este cuadro se explica en gran medida por la fuerte caída de los ingresos del trabajo.

Por país, en base a los resultados de la Casen, la proporción de migrantes provenientes desde Venezuela creció desde 24,3% a 41,3%.

(Fuente: DF)

Redes y empleo

La directora nacional del Servicio jesuita a Migrantes, Waleska Ureta, plantea que la menor presencia de redes de apoyo que poseen los migrantes en Chile y, con ello ‘de información para la búsqueda de mejores oportunidades en momentos de crisis económica’, sería uno de los factores que explica el deterioro del bienestar. Ureta también indica que aunque los extranjeros han tenido mayor participación laboral que chilenos -antes y durante la pandemia- según la Encuesta Nacional de Empleos, es posible que estén insertándose en sectores de menores ingresos económicos.

En línea con ello, la directora ejecutiva de la Fundación Superación de la Pobreza – Servicio País, Catalina Littin, dice que probablemente el salto para los migrantes siga el patrón de la pobreza general, o sea que gran parte del aumento se deba al shock en el mercado laboral.

Eso sí, precisa que el incremento es mucho más agudo debido al golpe tanto en el empleo formal como en el informal, ‘del que subsisten muchas personas migrantes’. Littin recuerda que debido a las cuarentenas no se pudieron comercializar productos en ferias, vía pública, o trabajar en la temporada agrícola, así como tampoco en construcción y servicios, ‘donde suelen emplearse’ los migrantes.

Ureta hace hincapié en que ‘no existe ningún estudio ni evidencia que señale que la presencia de migrantes en Chile aumente la pobreza en Chile. Tampoco existe evidencia de que aumenten la pobreza en ciertos sectores del país’, denominados bolsones de pobreza.

La directora del Centro de Estudios Socioterritoriales de Techo, Pía Palacios, avala lo anterior con los resultados del Catastro Nacional de Campamentos 2020-2021, el cual dio cuenta de un aumento de casi 74% en la cantidad de familias que habitan en campamentos, pero dentro del que los hogares migrantes y chilenos aumentaron en igual proporción.

En 2019 había un 30,3% de hogares de migrantes según el instrumento, y en 2020 el grupo subió solo a 30,6%, lo que quiere decir que poco más de 10.700 familias de inmigrantes se sumaron a campamentos, junto con 23.800 hogares de chilenos.

Recuadro

No existe ningún estudio ni evidencia que señale que la presencia de migrantes en Chile aumente la pobreza en Chile’, dice Waleska Ureta.

(Fuente:DF)

Fuente: DF

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