El indicador en el primer grupo subió casi 7 puntos en cuatro años, y en el segundo se redujo en torno a un 1% en el mismo período, pero cerca de 30% en 15 años.

Los datos de la encuesta entregan una foto hasta principios del 2021, y según el Gobierno, ayudas como el IFE Universal «deberían estar atacando la pobreza».

La última encuesta Casen arrojó que en Chile hay cerca de 2,1 millones de personas en situación de pobreza, indicador que en términos porcentuales subió hasta un 10,8% de la población, dos puntos más que en el 2017, cifra preocupante que ha sido impulsada por la pandemia del Covid-19 y sus consecuencias.

Asimismo, la extrema pobreza pasó de un 2,3% a un 4,3%.

Y al desagregar los datos, estos también dan cuenta de otras realidades preocupantes, como la de la población extranjera en el país, en la cual el nivel de pobreza llegó al 17%, marcando un incremento relevante desde el 2017 (10,8%); en comparación, en la población nacida en Chile es del 10,4%.

En cuanto a la pobreza extrema, el 7,9% está en esa condición en el primer grupo, mientras que el 4% en el segundo.

Esto preocupa al Servicio Jesuita a Migrantes, que planteó la necesidad de que el Estado promueva procesos de regularización e integración para las personas migrantes.

«Es fundamental que podamos mejorar la comunciación y acceso a información por parte del Estado, de manera de poder orientar a las personas que están en situación migratoria en torno a los derechos que tienen y ampliar las políticas que favorecen la regularidad migratoria de estas personas. Es fundamental que podamos abrir procesos de regularización, especialmente para quienes vienen a nuestreo país escapando de realidades complejas, que les permitan a las familias acceder a viviendas dignas, a empleos dignos y a un trato digno por parte del Estado», sostuvo Valentina Latorre, directora social del SJM.

Por otra parte, en los pueblos indígenas de Chile, el nivel de pobreza alcanza al 13,2%, cifra que aunque es alta, sigue disminuyendo: se redujo respecto al 2017 (14,5%) y al 2006 (44%). En paralelo, en la población no indígena, es del 10,5%.

POBREZA AFECTA MÁS A MUJERES Y HOGARES MONOPARENTALES

En otras aristas de la encuesta, la pobreza por sexo arrojó que en las mujeres el 11% está en esa condición, mientras que en los hombres alcanza el 10,6%.

Asimismo, es mayor en hogares monoparentales, que son generalmente liderados por una mujer, de los cuales el 15,2% está en situación de pobreza; por sobre los hogares unipersonales (6%) y biparentales (9,2%).

Para Andrea Repetto, presidenta de la Fundación para la Superación de la Pobreza, «lo que sucedió fue una pérdida de empleo que no habíamos visto en ninguna recesión previa, fue del orden de 20 puntos porcentuales, un 20% de la fuerza de trabajo perdió su empleo en el peor minuto (de la actual crisis); en la crisis del 2008-2009 y la crisis asiática fue de un 1%, 1,5%».

La afectación en el contexto de la pandemia «es mucho más grande lo que estamos acostumbrados a ver, y con un efecto muy distinto a las recesiones anteriores; no fue la construcción y manufactura como suele ser, fueron sectores con contacto social, turismo, enseñanza, trabajo en casa particular, en restoranes, comercios, donde trabajan las mujeres», analizó la economista y académica de la Universidad Adolfo Ibáñez.

GOBIERNO DICE QUE AYUDAS ESTÁN «ATACANDO» LA POBREZA

En el Gobierno enfatizan que las cifras de la Casen representan una foto de la realidad hasta principios de este año -la encuesta se realizó entre el 31 de octubre del 2020 y el 4 de febrero del 2021-, por lo que plantean que el panorama debiera estar mejorando gracias a las nuevas ayudas sociales, como el nuevo Ingreso Familiar de Emergencia que ahora es prácticamente universal.

«Lo que mostró esa foto es que las ayudas que en ese momento existían también permitieron que la pobreza no aumentara tanto, y hoy estamos dando ayudas sociales mucho más intensas, y desde ese punto de vista creemos que ya tenemos un instrumento que definitivamente debería estar atacando de forma importante la pobreza«, apuntó el ministro de Hacienda, Rodrigo Cerda.

Además, remarcó, «sí es muy relevante que tengamos empleos de calidad, ojalá formales y que sean el principal sustento que nos permita tener tranquilidad hacia adelante».

Por otra parte, la pobreza en área urbana saltó del 7,4% en el 2017 al 10,4% en esta encuesta, mientras que se redujo en las zonas rurales: pasó del 16,5% en 2017 al 13,8% en 2020-2021.

Fuente: Cooperativa

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