Carlos Figueroa dijo en CNN Chile que el momento actual en la materia es «muy complejo», con «un ingreso por pasos no habilitados que no habíamos visto en años». El director de Incidencia y Estudios del Servicio Jesuita a Migrantes cuestionó los desalojos de espacios públicos si no existe un lugar donde situar a los extranjeros.

A raíz de la llegada de cientos de migrantes a la comuna de Colchane, en la región de Tarapacá, se vive en la zona lo que muchos han catalogado como una “crisis humanitaria”.

El director de Incidencia y Estudios del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), Carlos Figueroa, explicó en Noticias Express de CNN Chile que “es un momento muy complejo, que se viene dando desde 2017 con una fuerte movilización humana o forzada de personas que vienen fundamentalmente escapando de Venezuela”.

El cierre de fronteras, asociado a las restricciones sanitarias por el COVID-19, y algunas políticas gubernamentales, “han resultado en un ingreso por pasos no habilitados que no habíamos visto en años, con cifras históricas”, aseguró.

Figueroa criticó que durante esta mañana se realizó un desalojo en la plaza Brasil, en Iquique, donde había muchos migrantes asentados con carpas y sin servicios básicos a disposición: “la solución del desalojo de lugares públicos, sin tener una solución de llegada, finalmente lo que hace es perpetuar un círculo de pobreza y ocupación de lugares públicos sin una solución real”.

En paralelo, el directivo del SJM apuntó a una estrategia en que el foco sea la creación especial de un estatuto humanitario: “los últimos tres años no hemos sido capaces de plantear una solución de esa envergadura, que permita ocupar los instrumentos que tiene hoy Chile, de refugio y de visas específicas“.

Consultado sobre si el país cuenta con la capacidad suficiente para seguir recibiendo más migrantes, Figueroa mencionó que “el 7,5% de la población de Chile es una población migrante y, por lo tanto, claro que tenemos la capacidad, sobre todo si se trata de personas que vienen solicitando refugio o asilo“.

Ante la denuncia de algunos vecinos de Colchane, que han acusado haber sido víctimas de robos por parte de migrantes, aludió a la falta de recursos por parte de la autoridad central y los deficientes instrumentos de política migratoria.

Finalmente, Figueroa argumentó que el conflicto migratorio “es necesario abordarlo como un plan humanitario y no como una respuesta de seguridad”.

Fuente: CNN Chile.

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