El sacerdote jesuita criticó a las autoridades y dijo que la discusión «se ha politizado». También se refirió a la polémica marcha efectuada en Iquique en septiembre pasad

Una nueva mirada respecto de la situación migratoria es la que propone el sacerdote jesuita Felipe Berríos.

«La mayoría de los inmigrantes vienen con guagüitas o les han nacido guagüitas acá y se proyectan en Chile… y son nuevos chilenos. Entonces, yo creo que es bueno empezar a tratarlos no como migrantes, sino como chilenos«, expresó el ex capellán y fundador de Techo Infocap.

El planteamiento lo realizó durante su participación en el webinar «¿Ignorancia, racismo o hastío con la migración? Cambiemos la mirada», organizado por Red Mi Voz en conjunto con el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM).

CRÍTICA A LAS AUTORIDADES

Berríos vive desde hace años en un campamento ubicado en el sector de La Chimba, en Antofagasta. «Son 260 familias, de las cuales un tercio es de origen colombiano, otro tercio peruano y otro bolivianoNo tenemos ningún problema de conviviencia. Y son todos ellos gente que ha entrado por pasos no habilitados, que es en realidad la manera de entrar al norte en Chile, porque visas no dan y no hay consulados», describió.

Por esta razón, afirmó que «la dificultad se ha dado principalmente porque las autoridades han insistido en relacionar a los inmigrantes como un problema, no como una riqueza«.

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«SE HA POLITIZADO»

En ese sentido, dijo que la discusión «se ha politizado» y que «se ha visto así, en forma simple, que la izquierda quiere que vengan todos los inmigrantes sin ningún problema; y la derecha, que no entre ninguno, solamente los profesionales«.

«Yo creo que esa caricatura ha hecho mucho daño, pero tiene un origen en un comportamiento bastante torpe de las autoridades nacionales y locales«, recalcó.

MARCHA EN IQUIQUE

Respecto de las situaciones de violencia o discriminación que viven algunas personas, Berríos comentó que «mi impresión es que no hay un maltrato hacia el inmigrante, sino que es hacia el pobre. Viene un inmigrante con plata y no va a tener problema de poner a su hijo donde quiera a estudiar o que sea atendido en salud».

En el caso de la marcha antimigrantes que terminó con la quema de pertenecias de algunos de ellos en Iquique en septiembre pasado, el sacerdote jesuita opinó que «la rabia se desató hacia el inmigrante, pero en realidad la rabia es hacia la indolencia de las autoridades que no hacían nada y los tenían ahí viviendo como animales. Eso provoca angustia en la gente y, claro, se desahogó contra ellos de mala manera».

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Imagen: Captura de pantalla.
Fuente: El Nortero magen: Captura de pantalla.

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