«No puede ser que los municipios tengan que resolver un problema que el Estado no ha sido capaz», denuncia el alcalde de Estación Central, Felipe Muñoz. Es precisamente en esa comuna donde se registra el mayor conflicto de la crisis, ya que semanalmente llegan tres o cuatro buses con alrededor de 40 personas, quienes por lo general terminan a su suerte durmiendo en la calle.

En CHV Noticias tuvo acceso a registros exclusivos de la realidad oculta que enfrenta a diario la comuna de Estación Central debido a buses piratas con decenas de migrantes irregulares que vienen directamente desde Colchane, eligiendo Santiago en busca de mejores oportunidades. La gran mayoría quedan varados en la incertidumbre sin ninguna otra opción que vivir en la calle.

Realidad que tiene al municipio con albergues colapsados y exigiendo a las autoridades a cargo del control migratorio que tomen cartas en el asunto. Krishna lleva cinco años viviendo en la comuna, y ha presenciado cómo principalmente en la madrugada y fuera de su casa, día por medio un bus pirata desembarca alrededor de 40 inmigrantes, en su mayoría venezolanos. “Armaron un negocio con esto (…), cobran cerca de $150 mil y $200 mil, y en muchos casos están llevándose una cifra cercana a los $5 u $8 millones en el negocio que están armando”, denuncia Felipe Muñoz, alcalde Estación Central.

Modus operandi que está ocurriendo entre tres y cuatro veces a la semana. Daniela es una de las migrantes que llegó a la capital mediante este método, y dice que lucha constantemente para conseguir el dinero suficiente para arrendar y dejar de dormir en la calle. “No es fácil estar aquí. Hay personas que nos apoyan, otros que nos critican, pero somos seres humanos”, asegura. Ya van casi seis meses que la comuna ha tenido que enfrentar esta crisis humanitaria con sus propias fiscalizaciones y continúa llegando más gente. “Acá no puede ser que los municipios tengan que resolver un problema que el Estado no ha sido capaz”, sentencia Muñoz.

Por su parte desde el SJM, su Directora Nacional, Waleska Ureta, comentó que «esto no es más que la muestra de una falta de una política idónea que es algo que, como Servicio Jesuita a Migrantes, hemos venido diciendo hace mucho tiempo. No hay una política idónea que se haga cargo del enfoque de derechos y que cubra el tema humanitario de manera integral».

Fuente: Chilevisión-CNN Chile.

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